Tapizados en Telas

Para mantener tu sofá en óptimas condiciones, aspiralo periódicamente y girá los almohadones para que mantengan su forma original.

Para sacar una mancha puntual, mojá un paño blanco con agua tibia, y trabajá siempre desde los bordes hacia el centro de la mancha, tratando de no agrandarla.

Si la mancha sigue sin salir, vaporizá con agua oxigenada de 5 volúmenes, cubrí inmediatamente con un paño seco, apretá y dejalo así toda la noche, si es necesario repetí este procedimiento.

Con el tiempo y el uso los tapizados se ensucian de forma pareja, y al limpiar sólo una parte se forma una aureola, por lo que a veces resulta mejor hacer una limpieza total.

Para limpiar todo el tapizado prepará una solución de ½ litro de agua con 2 cucharadas de detergente líquido y 5 cucharaditas de amoníaco. Ojo, si sufrís de alergias sustituí el amoníaco por vinagre de alcohol, no mojes de más, trabajá sólo con humedad y secá con un paño seco.

Cuando la mezcla de la solución se ensucia, cambiala por una limpia.

Cuando prepares una solución limpiadora, hacelo en pequeñas cantidades, el secreto es siempre trabajar con soluciones limpias. Así la tarea será impecable. ¡Y el ahorro es grande!

Rociar el tapizado con bórax y bicarbonato en partes iguales y aspirar al día siguiente es una buena opción para sacar polvo y tierra, y también por qué no, para borrar algunas manchitas.

Tip de la época de mi abuela: mojá una sábana en una solución de agua con un chorro de vinagre, torcela y extendela sobre el tapizado, cubrí apretando, dejá unos minutos y levantala. Todo el polvillo y la tierra quedarán pegados a la humedad de la sábana.